Andalucía vive durante el verano una explosión de luz y color. Con el buen tiempo y las inmejorables temperaturas los días se alargan, permitiendo realizar todo tipo de actividades al aire libre.
En verano la práctica de deportes, la playa o comer en las terrazas y chiringuitos son actividades que se multiplican por toda la costa. Las noches se convierten en momento de relax y diversión; fiestas y ferias que se prolongan hasta la madrugada, visitas a espacios culturales que extienden sus horarios más allá de la medianoche, conciertos y actividades diseñados para esta época del año...
Al arrullo de las aguas atlánticas y mediterráneas, los visitantes disfrutan de rutas que inspiran el alma, noches de flamenco y duende y paisajes sobrecogedores. En verano los planes se multiplican por mil y los turistas viajan rumbo al sur.
