martes, 14 de mayo de 2013

Un paseo por Carmona

Durante siglos de dominación romana, Carmona fue una de las principales urbes de la provincia Bética del Imperio. Tiempo después, en época andalusí, la ciudad sevillana vio edificar sus murallas inexpugnables, sus alcázares y sus almunias señoriales. La conquista cristiana trajo nuevos acentos y los barrios viejos fueron ensalzados con iglesias renacentistas y barrocas. En la actualidad, Carmona es una de las ciudades más monumentales de Andalucía, convertida, con el paso del tiempo en un crisol de civilizaciones, tal y como, explicamos en otra entrada sobre nuestra excursión de un día desde Sevilla.

Encumbrada sobre un alcor, la población se asoma al valle del río Corbones mostrando toda su majestuosidad a todo el que quiera acercarse a conocerla.
Hoy te proponemos un paseo por algunos de sus más bellos y conocidos rincones.



La necrópolis romana de Carmona


A las afueras de Carmona se extiende una verdadera ciudad de ultratumba: la necrópolis romana, desarrollada entre los siglos I a.C. y IV de nuestra era sobre un área de más de 500 metro de radio y atravesada por la calzada de la via Augusta. Descubierta casualmente en 1869, comprende un asombroso laberinto de tumbas, sepulcros, cámaras, santuarios y mausoleos subterráneos excavados en la blanda roca de los alcores.

El Alcázar de la Puerta de Sevilla


La historia milenaria de Carmona acuñó uno de los baluartes defensivos más inexpugnables de Andalucía. El alcázar de la Puerta de Sevilla, o de Abajo, que sirvió a la vez de fortaleza y de palacio, fue cimentado por tartesios y cartagineses y engrandecido pro los romanos. Los árabes ensancharon sus defensas y los cristianos le dieron su configuración final. En su estructura incorpora varias torres, murallas, pasajes y una plaza en alto con una cisterna.

Iglesia de Santa María



La Iglesia prioral de Santa María de Carmona es un templo con ínfulas de catedral. Erigida sobre la mezquita aljama y construida, en lo esencial, entre 1424 y 1578, es una magna obra gótica con planta de salón de tres naves de airosa amplitud y altura. A su lado se abre el delicioso patio de los Naranjos, y por encima del volumen de su estructura, una torre de cuatro cuerpo decreciente y agudo remate, erigida entre los siglos XVI y XIX.




Iglesia de San Pedro

Emplazada extramuros, frente al alcázar de la Puerta de Sevilla, señala la transición entre el casco amurallado medieval y los ensanches modernos. Es un templo del siglo XV muy reformado en el s. XVIII. Fue entonces, en 1783 cuando se levantó su bella torre, la Giraldilla, estilizada versión del famoso campanario de Sevilla capital. 


Casa Palacio del Marqués de las Torres

Mansión labrada en el siglo XVI y convertida en el siglo XVIII en un típico palacio barroco, con una poderosa portada d piedra. Es la sede del Museo de la ciudad. Situada junto a Santa María, a su alrededor se hallan algunos de los rincones con más encanto de Carmona.


Puerta de Córdoba

Una de las grandes puertas monumentales de la cerca amurallada de Carmona, enclavada junto al desaparecido Alcázar de la Reina. Conserva el núcleo de su estructura romana, aunque con el revestimiento neoclásico que le superpuso el arquitecto José Echamorro a finales del siglo XVIII.


Alcázar de Arriba

El cinturón de las murallas de Carmona estaba redorzado por varios castillos o alcázares situados en puntos estratégicos o más vulnerables. Sobre la cresta de las colinas de los alcores que dominan la Vega se eleva el alcázar de Arriba, donde tuvo sus palacios el rey Pedro I. Hoy, las instalaciones son un Parador.

Hospital de la Caridad

Se trata de una muestra de ejemplar delicadeza de la arquitectura barroca que embellece las calles del casco histórico de Carmona. Destaca la portada de su antigua capilla, de ladrillo recortado con un panel de azulejos de vivos colores. 


Para más información, visite el Centro de Recepción turística de Carmona: www.carmona.org