Su naturaleza compone un mosaico de unidades
ambientales muy diversas, donde dos elementos fundamentales, la arena y la
arcilla configuran un territorio heterogéneo de dunas fósiles y móviles,
bosque y matorral mediterráneo, densos pinares, playas abiertas a la acción del
Atlántico, zonas ecotonales como la Vera, y sobre todo, la marisma, una de las
zonas húmedas más valiosas e importantes de Europa Occidental.