viernes, 12 de abril de 2013

El Giraldillo, ¿Sevilla o La Habana?

Cervantes en su obra más famosa la define como “...aquella giganta de Sevilla...tan valiente y fuerte como hecha de bronce...”

La Giralda de Sevilla
¿Quién es esa figura que vigila Sevilla desde lo más alto de su torre más representativa? Se trata de El Giraldillo, el nombre popular que recibe la escultura que dio nombre a la conocidísima Giralda de Sevilla. Su nombre real es Triunfo (o Coloso) de la Fe Victoriosa, aunque también se le llama erróneamente Santa Juana. 

Fue concebida como una veleta, que giraba según la dirección del viento, y de ese movimiento vino su apodo de Giraldillo, que acabó dando nombre a toda la torre. La estatua, de más de 3, 5 metros de altura pesa 128 kilos y representa la Fe, el triunfo del cristianismo sobre el mundo musulmán, culminando así las reformas arquitectónicas renacentistas que sufrió el minarete.



De hecho, se trata probablemente de la escultura de bronce más importante del Renacimiento. El Giraldillo presenta una mujer con túnica, una palma en una mano y un escudo guerrero en la otra, inspirada en una Palas o Minerva. Es, por tanto, una versión cristianizada de una imagen pagana. 

Muchos conocen esta figura, que ha dado nombre a bares, premios y acontecimientos en Sevilla, pero muy pocos saben que tiene una “hermana” al otro lado del Atlántico, y que esa otra Giraldilla es el símbolo de la ciudad colonial de La Habana.


Giraldillo de Sevilla
El Giraldillo, en Sevilla
Giraldilla de La Habana
La Giraldilla habanera

Esa giraldilla cubana, realizada en 1632 por Jerónimo González, corona la torre del campanario del castillo de la Real Fuerza en La Habana. 
Esta giraldilla representa a doña Isabel de Bobadilla, esposa de Hernando de Soto, que exploró la Florida y fue la primera gobernadora de la isla.

Cuenta la tradición que doña Isabel del Bobadilla esperaba a su esposo durante largas horas por años enteros, en la torre de vigía del Castillo de la Real Fuerza.
Castillo de la Real Fuerza de La Habana
Castillo de la Real Fuerza, La Habana 
Aquella larga espera convirtió a Isabel en un personaje legendario, que oteaba el horizonte e intentaba descubrir, más allá del alcance de su vista, las naves que traerían a su esposo de regreso al hogar. Dicen que la enamorada murió, finalmente, de amor. 

Giralda de Sevilla
La Giralda de Sevilla
Unos años más tarde un artista habanero Jerónimo Martín Pinzón se inspiró en aquella mujer y esculpió una figura en su recuerdo. El gobernador de la ciudad don Juan Bitrián Viamonte, en 1632, mandó fundir la escultura en bronce y colocarla, a modo de veleta, sobre la torre. El gobernador Bitrán bautizó la veleta con el nombre de Giraldilla, en recuerdo de la Giralda de su Sevilla natal. La Giraldilla se fue convirtiendo en el símbolo de la ciudad de La Habana, por tradición y por su historia, con matices de leyenda y de historia de amor.



Agradecimientos por la información y las fotos a SeviocioEl imparcial digital y www.mgar.net

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